Valdesil, Valdeorras y el Godello como corazón
Por qué aquí nace —y se entiende— el gran blanco atlántico español
Hablar hoy de Godello es hablar de prestigio. Es una de las variedades blancas españolas que mejor ha sabido posicionarse, dentro y fuera del país. Pero ese reconocimiento no surge de la nada: responde a un trabajo largo, silencioso y profundamente ligado al viñedo.
En ese proceso, Valdesil ocupa un lugar fundacional. No como proyecto reciente ni como reinterpretación moderna de una uva recuperada, sino como custodio histórico del Godello en su territorio natural: Valdeorras.
Valdeorras: el núcleo duro del Godello
Dentro de Valdeorras hay muchas realidades, pero es aquí donde el Godello alcanza una de sus expresiones más profundas. Dominan los suelos de pizarra, las viñas en ladera, las orientaciones complejas y los rendimientos naturalmente contenidos.
La pizarra no solo aporta mineralidad: aporta estructura, tensión y una textura muy marcada en boca. Es un territorio donde el vino no se impone desde el aroma, sino desde la sensación. Y Valdesil trabaja precisamente en ese eje.
Una bodega anterior a la moda
Valdesil pertenece a la familia Prada Gayoso, con cuatro generaciones elaborando vino desde 1885. Pero lo verdaderamente relevante no es la antigüedad, sino la continuidad: nunca dejaron de trabajar el Godello, incluso cuando la variedad estuvo cerca de desaparecer o carecía de interés comercial.
En un momento en el que Valdeorras viraba hacia variedades más productivas, Valdesil fue la primera bodega en España en embotellar un Godello monovarietal, cuando nadie hablaba de ella como uva de futuro. Una decisión tomada desde el viñedo, no desde el mercado. Y eso lo explica todo.
Viñedo propio, viñedo histórico
El gran activo de Valdesil —probablemente el más importante— es su patrimonio vitícola. No se trata solo de viñas viejas, sino de parcelas históricas situadas en algunas de las zonas más codiciadas hoy.
Muchas están plantadas sobre pizarra pura, en suelos pobres y bien drenados que obligan a la cepa a profundizar. Parcelas que hoy serían prácticamente imposibles de adquirir y que Valdesil conserva simplemente porque siempre han estado ahí.
Valdesil no interpreta el terroir; vive en él desde hace más de un siglo.
Godello como Borgoña: parcelas, no recetas
La comparación con Borgoña no es un recurso estético. En Valdesil hay una lectura claramente borgoñona del vino blanco:
- Importancia del origen por encima del estilo
- Protagonismo del viñedo frente a la bodega
- Jerarquía de parcelas
- Vinificación pensada para acompañar, no imponer
Fermentaciones con levaduras autóctonas, uso contenido de madera (principalmente usada o en formatos grandes), trabajo sobre lías y tiempos largos. Todo orientado a preservar la identidad del suelo, no a maquillar el vino.
Una gama que explica el territorio
La gama de Valdesil no crece por acumulación, sino por coherencia. Cada vino ocupa un lugar lógico dentro del conjunto:
Valdesil Sobre Lías
La puerta de entrada al estilo de la casa. Pizarra, salinidad y carácter serio desde el primer momento. No busca impacto inmediato.
Asadoira
Un paso más en profundidad. Aquí el Godello gana estructura y recorrido, con una lectura más clara del suelo y mayor vocación gastronómica.
Peza da Portela
Una de las interpretaciones más precisas del Godello de múltiples parcelas en Valdeorras. Complejo, tenso, con capacidad de envejecimiento y una identidad muy definida.
O Chao
El gran vino. Procedente de una parcela histórica de viñas muy viejas, es uno de los blancos más longevos y serios de España. Un Godello que habla en códigos de gran blanco europeo, no de blanco aromático español.
El Godello “oscuro” como identidad
Valdesil defiende un Godello menos complaciente, más mineral y estructural. Un vino que crece con el tiempo y exige atención. Un enfoque que durante años fue minoritario y que hoy es uno de los grandes valores de la variedad.
Aquí no hay concesiones a la moda. Hay una idea clara de lo que el Godello puede —y debe— ser cuando nace sobre pizarra.
¿La gran bodega del Godello español?
Si se analizan los factores que realmente importan —historia, viñedo, coherencia, visión a largo plazo y resultados—, Valdesil es una de las pocas bodegas que puede reclamar ese título sin exageración.
No es la más ruidosa ni la más mediática. Es algo más difícil: la referencia estructural.
La que estaba antes.
La que sigue marcando el camino.
La que ha demostrado que el Godello, trabajado desde el lugar, puede situarse entre los grandes blancos de Europa.
En Valdeorras, sobre pizarra, Valdesil no solo hace vino: explica el Godello.
TODOS LOS VINOS DE VALDESIL







