La Mareta, autenticidad y singularidad en Lanzarote

 

En lo que a vinos de Lanzarote respecta, desde hace unos meses nuestra bodega representativa en catálogo es La Mareta

Proyecto familiar que nace en 2018 como marca, pero que entierra sus raíces hasta mediados del siglo XX, cuando el padre de Jorge Luis Rodríguez González, comenzó a elaborar vino en los viñedos que heredó de sus antepasados. Cultivo, pues, centenario que desde mucho tiempo atrás simplemente alimentaba a la familia.

En 2015 Jorge Rodríguez (hijo de Jorge Luis) termina la carrera y anima a su padre a conformar un proyecto enológico que pueda salir al mercado a competir siempre con la calidad como principal argumento de venta. Su idea es hacer el vino “justo y necesario”. No quieren hacer crecer la producción sino trabajar siempre con sus parcelas de manera exclusiva mimando sus vinos con esmero.

Que la gente que quiera y consuma los vinos de La Mareta entienda, sienta y valore el producto tal y como es. Y están convencidos de que este es el camino correcto. El del trabajo artesano, desde el campo hasta la botella. Vinos singulares y 100% identitarios. Un proyecto que tiene todos los mimbres que buscamos y defendemos desde nuestra distribuidora.

Cultivo tradicional en Lanzarote en «zocos» que protegen las vides del viento

El 70% de las parcelas se encuentra en Lajares, en un cultivo sin suelo. Lo denominan “roca viva”, porque en este lugar la planta se desarrolla sobre piedra. Con la erupción del volcán de La Corona (malpaís con 21.000 años de antigüedad) la tierra fértil quedó sepultada y la planta crece sobre esa ceniza volcánica. Un suelo muy pobre que produce muy poca uva por planta pero una concentración mayor. Los vinos que nacen de esta zona son muy aromáticos y tienen muy buena boca. Jorge los define como su perfil “mediterráneo”, por ser la zona más cálida. Con una muy buena exposición, pues recibe durante toda la mañana el sol del este.

El resto de parcelas están en la zona de Tao, Tinajo y Tiagua. Un cultivo de zanjas perimetrales en los que lo que se busca es favorecer que la planta se desarrolle en toda la parcela. Aquí la uva se vendimia con colores más verdes, es muy aromática y con una acidez más marcada. El viticultor la denomina como su zona más “atlántica”. Posteriormente hace “coupages” con sus dos zonas, equilibrando madurez con acidez y aromas.

El enólogo Jorge Rodríguez explicando sus vinos a pie de viñedo

En la zona norte las viñas se cultivan en hileras, con sus “zocos”, con un marco de plantación enorme (estamos hablando de entre 7 y 12 metros cuadrados por planta). En la zona centro se ha plantado en zanjas perimetrales, ”las viñas están un poco más juntas pero tienen toda la superficie del arenado para subsistir. Aquí hay más rendimiento y menos exposición al sol.

De este modo en La Mareta elaboran vinos con un perfil muy diferente. Vinos de paraje que equilibran con maestría para obtener resultados plenos de personalidad y singularidad.

Puedes encontrar en catálogo:

Pero incluimos un añadido al portfolio, un blanco que hemos propuesto a esta familia viticultora lanzaroteña y no han dudado en elaborar bajo esta idea: Un malvasía seco con crianza sobre lías, embotellado sin filtrar. Un blanco de ,Lanzarote diferente, con un perfil muy vinófilo, que destacará sobremanera entre esta incorporación. Nace así La Mareta Malvasía sobre lías.

Estamos encantados de contar con una bodega lanzaroteña que cumple con nuestros valores de autenticidad, originalidad y pasión por el vino.