La incorporación de dos nuevas bodegas del sur de Francia al catálogo nos permite ampliar nuestra selección con grandes vinos. Engorda también nuestro ego y la satisfacción por no parar de alimentar este sueño de ofrecer siempre más y mejor.

La adquisión de los proyectos de Danjoy Bannesy y de Domaine Yoyo, es fruto de mi perseverancia, de la ‘persecución’ constante de productores a los que no les sobra el vino. Pequeños pero grandes soñadores cuyas botellas forman parte de las mejores cartas de Europa y del mundo. Vinos vendidos a cupos (cupos verdaderos…) y no por caros, sino por escasos.

Por esa maravillosa filosofía de producir sólo con viña propia y no entrar en la vorágine de comprar uva y embotellar cada vez más y más botellas de una misma etiqueta que progresivamente perdería su espíritu. Siendo fieles a un concepto, a un estilo y a un terroir.

En definitiva: ¡Vinazos, vinazos! Vinos naturales, libres… ¡Sin aditivos! Bebibles. Incansables. Sanos.

1. Domaine Yoyo

Laurence Manya Krief, conocida como “YoYo”, cultiva apenas 4 hectáreas de viñas repartidas en 7 parcelas. Trabajadas siempre a mano o mula (Uma) en Banyuls. Apodada como “la Reina del Sur” tiene una producción minúscula y sus vinos son realmente difíciles de encontrar.

Laurence proviene de una familia que trabajaba en el mundo de la moda en París, pero después de un calvario de 10 años (como ella lo llama) decidió aventurarse en el negocio del vino. En una visita fortuita a Banyuls, se enamoró y allí se quedó.

Orgánico durante quince años, el Domaine Yoyo es un ejemplo del sentido común campesino, encaramado en terrazas frente al Mediterráneo. Compagina jóvenes garnachas y monastrell, con viñas muy viejas de garnacha y cariñena. Todo el viñedo joven ha sido plantado en selección masal de estas viñas tan viejas.

Los rendimientos varían según las variedades de uva, las parcelas y la edad de las vides entre 10 y 20 hl / ha. También trabaja otras 3 hectáreas en ‘les Albères’, muy cerca de su bodega.

Yoyo hace sus vinos en el pueblo de Monteseqieu des Albères, donde comparte la antigua cooperativa con su amigo Jean-Francois Nicq, de Les Foulards Rouges. Ella sigue un enfoque de vinificación natural, fermentando solo con levaduras nativas, y no agrega sulfitos ni ningún aditivo.

Los vinos son jugosos, vibrantes y fluidos, con sabores directos e intensos que nunca se sienten pesados. Se necesitan habilidades especiales y un gran talento para hacer vinos como estos y YoYo los ejecuta con un equilibrio perfecto.

Desearás vinos como estos desde el primer sorbo. ¡Querrás beberlos todos los días!

Vinos disponibles y muy escasos

Vent Debout

Rosado.- Cepas jóvenes de Syrah. Prensado directo. Fermentación en tinas de fibra. Fresco y afrutado. Ver en la tienda.

Bateau Ivre

Tinto.- Maceración carbónica pura de 6 días en tinas de acero inoxidable. Ligero, con aromas de frutos rojos. Ver en la tienda.

La Negra

Tinto.- Vino local, goloso y disfrutón. Viña de 80 años. Fermentación en tina de fibra y crianza en barrica de 400L. Ver en la tienda.

Restaké

Blanco.- De estilo tropical y equilibrado, vino complejo, seco, largo en boca. Vino de terruño. Aromas de flores blancas y buena acidez. Ver en la tienda.

Akoibon

Tinto.- Vino natural, maceración carbónica de 3 semanas y vinificación con levaduras autóctonas. Crianza 7 meses en barricas de 4 años. Un vino profundo y complejo.  Ver en la tienda.

Chime R

Tinto.- Maceración carbónica de Garnacha y cariñena procedentes de viñedos centenarios, de muy bajo rendimiento, y una de las viñas más difíciles de trabajar de Francia, además, de certificación ecológica. Se trabaja artesanalmente tanto en el campo, como en la bodega.  Ver en la tienda.

2. Domaine Danjou Banessy

Mi romance con los Danjou viene de lejos. Cada vez que abro uno de sus vinos me emociono inevitablemente. Me dejo envolver por la magia de les Frères Danjou que elaboran frescor en un clima cálido. Vinos embriagadores que son puros y transmiten una viticultura cargada de sabiduría. Estar con ellos es un felicidad constante, visitar su bodega es el sueño del verdadero vinófilo/a. Sus vinos:

Supernova

Blanco.- Vino natural biodinámico de Roussillon-Languedoc. Pura Moscatel vendimiada en el momento justo de frescor. Un vino con poca filtración, seco y eléctrico, del que te beberías una caja antes de que estuviera a punto la paella. Crianza de 6 meses en barricas usadas. Ver en la tienda.

Clos des Ecounils

Blanco.- Una mezcla de tres Garnachas sobre calcáreo y esquistos, y más de 90 años. Sin aditivos, prensado muy suavemente y con 20 meses de crianza en Foudre…¡Ahí es nada! Ver en la tienda.

La Truffiére Blanc

Blanco.- Este vino y este paraje es mágico. Cariñena gris de las mejores que he probado. Un vino fresco y profundo, discreto en aromas y largo en recorrido! Ver en la tienda.

Coste

Blanco.- Aromas a almendra fresca y toques salinos. Sin duda uno de los mejores macabeos del mercado. Poca acidez, amplio en boca, largo final e ideal para disfrutar solo o quizas con poca compañia. Ver en la tienda.

La Truffiére Rouge

Tinto.- Del mismo suelo pobre que la Truffiera blanc y con la mezcla de Garnacha, Monastrell y  Cariñena negra, este es un vino potentemente elagante! Sin levaduras y con larga guarda en fudres usados. Ver en la tienda.

Les Myrs Rouge

Tinto.- Si me ha sorprendido últimamente un tinto es este, mezcla de parcelas de Cariñena tinta y poca extracción, para hacer un tinto delicadísimo y fino. Para vinófilos inquietos y sumilleres que buscan sorprender. Ver en la tienda.

Roboul

Tinto.- Es uno de sus vinos más accesibles. Monastrell y garnacha tinta, una mezcla que manejada por ellos da vinos redondos y elegantes para beber y enamorar. Entre 10 y 12 meses de crianza en roble. Ver en la tienda.

Rivesaltes Rancio 2000

Dulce.- Aunque esta maravilla merece un artículo aparte (lo entenderás cuando lo pruebes) para nosotros el mero hecho de tenerlo en nuestras manos en un éxito. Elegante, histórico, escaso y ¡brutal! Nunca lo olvidas. Ver en la tienda.

Atrévete a probar cosas nuevas, diferentes. Sal de tu zona vinófila de confort. Gracias por compartir nuestra pasión.