El dióxido de azufre es una sustancia natural que lleva muchos años utilizándose en la elaboración de vinos porque actúa como conservante, evitando que los vinos se deterioren con el tiempo en caso de oxidación o mala conservación. Pero usado en exceso es capaz de alterar las características organolépticas del vino y además puede ser perjudicial para la salud. Puede llegar a producir reacciones adversas en personas con asma, además de otras molestias como problemas gastrointestinales, reacciones cutáneas o dolor de cabeza. Por tanto los vinos naturales son también vinos sanos.

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